sábado, 6 de octubre de 2012

Mamushkas 10 años @ Salón Pueyrredón 05-10-2012


Luego de batallar durante diez duros años en los cuales hubo lágrimas y alegrías, Mamushkas decidió que ya era hora de juntarse con amigos a festejar y a rockear una vez más. Pero esta vez era especial, ya que la noche prometía covers a granel y viejos amigos como invitados especiales.

Después de dos calientes sets a cargo de los uruguayos Mandala y de Rolo y los Fucking Adictos (gran banda tucumana), los comandados por Tomás Loiseau subieron al escenario del Salón Pueyrredón disparando las pistolas de Brixton. Los acordes del reggae compuesto por Paul Simonon a fines de los 70s en la problemática Londres fueron la excusa perfecta para dar rienda suelta a la algarabía del público, que no se hacía rogar.

 

Tomás muy inspirado y lleno de energía, el Chino Moralexx con su guitarra mágica al frente, y la base sólida y sin fallas de Marcos García (bajo) y Omar Kischinovsky (batería) hacen de Mamushkas una de las bandas más interesantes para ver en vivo en la escena actual. “Regreso en espiral” y “666”, ambas de su segundo y autotitulado disco, fueron el prologo para que el Chino, con su proverbial verborragia, agradeciera por primera vez a los presentes por darle clima a la noche. “Corre” y “Todo vuelve” (gran letra acerca de la gente que ya no está) dieron pie a “Te marchaste”, de aquel viejo primer disco. 

No Feelings” de los Sex Pistols, fue el segundo cover de la noche. A toda furia y en castellano homenajearon a una de sus bandas de cabecera.  Mientras el escenario se llenaba de humo, fue el turno de “Como un animal”, tema que estará incluido en el tercer disco, que saldrá en poco tiempo a la venta.
 
Para la hermosa “A tu lado”, se dieron el gusto de invitar a parte de la historia de Mamushkas: Charly de la Vega en batería y Mariano Peralta en guitarras armaron un glorioso dream team al cual se sumó Martín Locarnini de Bõas Teitas en coros para que la versión tuviera gusto a gloria. El Chino y Omar aprovecharon para bajar a bailar entre la gente y ver a su propia banda desde el piso. Según Tomás, es una canción que conoce todo el mundo, y así debe ser porque no quedó nadie sin cantarla. Mariano se quedó para acompañarlos en una gran interpretación de “Eskupo”, y luego todos fueron por un merecido descanso.





Pero solamente regresaron Marcos y Omar, que se trenzaron en una inspiradísima zapada a toda velocidad en la que ambos demostraron el dominio de sus instrumentos. Cuando los cuatro volvieron a estar sobre el escenario, Tomás cantó las bellas estrofas de “Solo a vos” para seguidamente regalar otro de los nuevos: “Hacete cargo”, que también estará en el tercer disco.


 

A pedido del guitarrista tocaron “Invasión”, tema del primer disco, que volvieron a grabar en su nueva placa. El Chino entre risas pidió al público que los ayudaran con el estribillo y todos entonaron el “siguen llegando” al son de la banda.

Había más covers, y cómo no alegrarse si la lectura que hacen del “I fought the law” de Sonny Curtis es tan buena como la que hacía The Clash. Ver a todo el Salón Pueyrredón hacer palmas mientras se canta que se luchó contra la ley pero la ley venció, puede dejar a más de uno en estado de éxtasis total.

Ya llegando al final, Tomy arranca a cantar las primeras líneas de esa oda al pogo llamada “Rebotando”. Pero se detiene y el Chino se queja de que la gente no se acerca ni baila, así que esperan a que de a poco se arme un buen revuelo y ahí arremeten con esa cachetada en la cabeza de todos. 


Solamente quedaba lugar para dos canciones más. La primera y quizás más violenta de todas fue “Disparen”, ese punk rock enérgico que esta vez contó con el apoyo de Rolo de los Fucking Adictos en los coros. Magnífica interpretación que sirvió de entrada para el postre: el Indio, ex guitarrista de Dos Minutos y actual Prisioneros Verdes, subió para aportar su talento en el último cover, que fue también de The Clash. El Salón reventó mientras todos cantaban “Complete Control”. Tanta fue la emoción que hasta Locar y Rolo subieron a meter sus voces. 

Es que los shows de Mamushkas tienen esa cosa de fiesta entre amigos, en las cuales uno puede hasta olvidarse que afuera llueve como si Buenos Aires fuera víctima del diluvio universal. Y como dijo Tomy, que la fiesta se repita hasta cumplir 20 o 30 años juntos.





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